El mercader de sueño
Cierto día un hombre caminaba para vender algunos objetos que consideraba de gran valor que tenia en casa...
Camino mucho rato buscando quien las comprara… hasta que llego a la tienda de un hombre cuya publicidad decía:
Se cambian perspectivas, se canjean sueños por otros, se compran recuerdos…
El hombre curioso entro y dijo:
- Quiero vender estos...
- Solo si me vendes tus recuerdos podre comprar los objetos en caso contrario no...
El hombre curioso pregunto…
- ¿Y como me los compraras…??
- Daré el precio justo. Tenlo por seguro. - Aseveró el anciano…
- Bajo que criterios?
- El que tengas después de haberme vendido tus recuerdos… y luego querrás comprarme algunos deseos… lógicamente los deseos son caros… por que son escasos
- ¿Pero como sabré que son mis recuerdos?
- Lo sabrás… solo con verlo lo sabrás...
- Ok… acepto… se que valdrán mucho…y me hare muy rico…
- El hombre acepto…
Mediante un extraño aparato el hombre en cuestión comenzó colocar en un dispensador virtual todos y cada uno de sus recuerdos… algunos se le preguntaban si quería conservarlos obviamente otros no eran sometidos a juicio algunos eran extraídos sin preguntar cómo lo recuerdos que son considerados “malos” como partirse un tobillo… o las injurias de días pasados. Cosas por el estilo...
Pasado unos instantes el hombre que vino a vender sus cosas… había terminado.
- ¿Bueno cuanto es lo que me vas a dar por mis cosas…? Pregunto
- Por esto y por aquello... solo 230 monedas…
- Por tus recuerdos… dime cuanto quieres…
- El hombre lo medito un rato… y dijo
- Pues la verdad me gustaría que usted me los mostrara y poder ver si efectivamente soy yo...
El hombre hizo accionar el extraño artefacto y enseguida una tras otras imágenes pasaban por allí... el hombre ni las reconoció… tampoco se vio retratado en ella… No recordaba nada de eso…luego añadió…
- Sigo sin saber... cual es tu precio… no se ponerle precio a las cosas que no se si vivi…
Ten la amabilidad de decirme cuanto cuestan para ti…
- Como te sientes?
- Inmensamente feliz… contesto…
- Preparado para vivir??
- Si…
- Entonces te hice un favor… no pagare un centavo…
- Tienes razón…
Y le dijo al dependiente… me has hecho un favor…solo siento dolor de espalda…
- Obvio- contesto el hombre…La liberaste de tanta carga…ahora ve… y hazte nuevos pensamientos… recuerda que siempre dependerá de ti…
Camino mucho rato buscando quien las comprara… hasta que llego a la tienda de un hombre cuya publicidad decía:
Se cambian perspectivas, se canjean sueños por otros, se compran recuerdos…
El hombre curioso entro y dijo:
- Quiero vender estos...
- Solo si me vendes tus recuerdos podre comprar los objetos en caso contrario no...
El hombre curioso pregunto…
- ¿Y como me los compraras…??
- Daré el precio justo. Tenlo por seguro. - Aseveró el anciano…
- Bajo que criterios?
- El que tengas después de haberme vendido tus recuerdos… y luego querrás comprarme algunos deseos… lógicamente los deseos son caros… por que son escasos
- ¿Pero como sabré que son mis recuerdos?
- Lo sabrás… solo con verlo lo sabrás...
- Ok… acepto… se que valdrán mucho…y me hare muy rico…
- El hombre acepto…
Mediante un extraño aparato el hombre en cuestión comenzó colocar en un dispensador virtual todos y cada uno de sus recuerdos… algunos se le preguntaban si quería conservarlos obviamente otros no eran sometidos a juicio algunos eran extraídos sin preguntar cómo lo recuerdos que son considerados “malos” como partirse un tobillo… o las injurias de días pasados. Cosas por el estilo...
Pasado unos instantes el hombre que vino a vender sus cosas… había terminado.
- ¿Bueno cuanto es lo que me vas a dar por mis cosas…? Pregunto
- Por esto y por aquello... solo 230 monedas…
- Por tus recuerdos… dime cuanto quieres…
- El hombre lo medito un rato… y dijo
- Pues la verdad me gustaría que usted me los mostrara y poder ver si efectivamente soy yo...
El hombre hizo accionar el extraño artefacto y enseguida una tras otras imágenes pasaban por allí... el hombre ni las reconoció… tampoco se vio retratado en ella… No recordaba nada de eso…luego añadió…
- Sigo sin saber... cual es tu precio… no se ponerle precio a las cosas que no se si vivi…
Ten la amabilidad de decirme cuanto cuestan para ti…
- Como te sientes?
- Inmensamente feliz… contesto…
- Preparado para vivir??
- Si…
- Entonces te hice un favor… no pagare un centavo…
- Tienes razón…
Y le dijo al dependiente… me has hecho un favor…solo siento dolor de espalda…
- Obvio- contesto el hombre…La liberaste de tanta carga…ahora ve… y hazte nuevos pensamientos… recuerda que siempre dependerá de ti…
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