Ayuda...
La bondad no se ve en cuanto das materialmente sino cuanto puedes ayudar a crecer a un tercero.
Cierto día se encontraba un hombre a la orilla de un río en las laderas tenia su propiedad, la cual nunca nadie visitaba por ser un hombre solitario y parco. Este se lamentaba de su mala fortuna y predicaba siempre de sus desdichas. De alguna manera había cierta razón en sus palabras. A este hombre se le podría llamar el pesimista. Estos hombres habitan mucho en esta vida. Son aquellos quienes siempre tienen razón pero su vida esta estancada... Son pesimistas de acción y verbo.
En una ocasión el río le hablo... y le dijo... "Tus lagrimas de desdicha han llenado mis caudales han regado plantas gracias a ti y han crecido algunos por ti también. Estoy agradecido por mi y por todas las personas a quienes has ayudado y me gustaría compensarte por tus acciones...
El hombre neciamente lo medito un rato... después de pensarlo bien... comento...
- ¿dices que he ayudado a muchos? y ¿por que no han venido ellos a agradecérmelo? y mandan a un simple río a que me de algo que posiblemente ni siquiera puede... ¡en mi vida he ayudado a muchos a voluntad sin pedir nada a cambio! ¿Que crees que soy? ¿Acaso piensas que voy a querer algo de ti o de esos idiotas? mi experiencia amplia me dice que desconfíe de tal propuesta... después vendrán a cobrarme por lo que tengo.... además no me hace falta y no la quiero... se levanto y se fue...
Pasaron los años... aquel hombre envejeció y siempre se pregunto si había estado soñando aquel día... y nunca obtuvo una respuesta... Murió...
El río se achico mucho con el paso de los años. La noticia de que había muerto el hombre no llego a los oídos de nadie y nadie paso por allí a visitarlo...
Cierto día un niño que pasaba por allí se percato de que el río estaba bastante pequeño y encontró unas alforjas en cuyo interior se encontraban muchas monedas de oro las cuales al parecer tenían muchos años allí... El río...dijo...
Esas monedas por alguna razón te pertenecen. Iba a dárselas a un ser que sin darse cuenta hizo mucho bien. Con el me alimente llore y compartí, muchos de mis amigos que ya no están bebieron de sus angustias y desesperaciones, crecieron árboles con sus aguas. Y en su juicio obtuso no pude entregárselo. Hoy Las entrego a ti esperando que hagas lo mismo por otros....
El niño tomo sus monedas y las enterró... han pasado muchos años desde entonces...Aun se espera que vuelva a buscar su tesoro...
Cierto día se encontraba un hombre a la orilla de un río en las laderas tenia su propiedad, la cual nunca nadie visitaba por ser un hombre solitario y parco. Este se lamentaba de su mala fortuna y predicaba siempre de sus desdichas. De alguna manera había cierta razón en sus palabras. A este hombre se le podría llamar el pesimista. Estos hombres habitan mucho en esta vida. Son aquellos quienes siempre tienen razón pero su vida esta estancada... Son pesimistas de acción y verbo.
En una ocasión el río le hablo... y le dijo... "Tus lagrimas de desdicha han llenado mis caudales han regado plantas gracias a ti y han crecido algunos por ti también. Estoy agradecido por mi y por todas las personas a quienes has ayudado y me gustaría compensarte por tus acciones...
El hombre neciamente lo medito un rato... después de pensarlo bien... comento...
- ¿dices que he ayudado a muchos? y ¿por que no han venido ellos a agradecérmelo? y mandan a un simple río a que me de algo que posiblemente ni siquiera puede... ¡en mi vida he ayudado a muchos a voluntad sin pedir nada a cambio! ¿Que crees que soy? ¿Acaso piensas que voy a querer algo de ti o de esos idiotas? mi experiencia amplia me dice que desconfíe de tal propuesta... después vendrán a cobrarme por lo que tengo.... además no me hace falta y no la quiero... se levanto y se fue...
Pasaron los años... aquel hombre envejeció y siempre se pregunto si había estado soñando aquel día... y nunca obtuvo una respuesta... Murió...
El río se achico mucho con el paso de los años. La noticia de que había muerto el hombre no llego a los oídos de nadie y nadie paso por allí a visitarlo...
Cierto día un niño que pasaba por allí se percato de que el río estaba bastante pequeño y encontró unas alforjas en cuyo interior se encontraban muchas monedas de oro las cuales al parecer tenían muchos años allí... El río...dijo...
Esas monedas por alguna razón te pertenecen. Iba a dárselas a un ser que sin darse cuenta hizo mucho bien. Con el me alimente llore y compartí, muchos de mis amigos que ya no están bebieron de sus angustias y desesperaciones, crecieron árboles con sus aguas. Y en su juicio obtuso no pude entregárselo. Hoy Las entrego a ti esperando que hagas lo mismo por otros....
El niño tomo sus monedas y las enterró... han pasado muchos años desde entonces...Aun se espera que vuelva a buscar su tesoro...
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