El ruiseñor
Cierto día un ruiseñor estaba cantando en la cima de un árbol.
UN cazador que se encontraba en el bosque quería un buen regalo para su familia. Viendo a aquel esbelto ruiseñor, disparo un dardo tranquilizante, dando en el blanco. El ruiseñor se desplomo en el suelo. El cazador, vio que la caída pudo ser mortal para el pequeño animal, lo levanto con cuidado y lo custodió en casa hasta que estuvo más fuerte.
Cuando el cazador reparo que el ave estaba en condiciones de volar, le pareció pertinente el momento para llevarlo ante la familia, pues era el regalo para su esposa., La llevo a casa y mando a construir una jaula transparente muy amplia donde el pajarillo podría volar a su antojo. Todos los días le llevaba trigo y agua para su alimentación. El pajarillo estaba bien atendido. Al principio todo estaba bien. Con el tiempo el ruiseñor dejo de cantar.
Y se posaba en la cima de las ramas cortas que habían colocado en la jaula mirando el horizonte, no comía y el agua ya no la probaba. Volando entre la jaula de vez en cuando, el animalito reparo en una grieta que tenia la jaula y desarrollando nuevas habilidades logro rajar el cristal… poco a poco y abriéndose camino el pajarillo logro meter el pico y después el resto del cuerpo.
Cuando estaba a punto de salir el cazador llego a los aposentos. El ruiseñor apuro su escape y logro colocarse en lugares altos de la casa. El cazador viendo esto le dijo: -Insensato animal, después de lo que hice por ti… ¿me pagas con irte? El ruiseñor le respondió: -Era libre en mi bosque, comía lo que quería, cuando me daba gana; tu en cambio me das lo mismo a diario, y en el mismo sitio. Bebía del riachuelo cuando tenia sed y hasta podía bañarme en el, cuando me apetecía. Aquí tengo solo un recipiente para meter el pico. ¿Estimas que por que me das de comer y por que me das de beber, soy feliz?, ya no puedo volar ni puedo cantar para todos sino para ti y tu esposa, quienes por cierto no aprecian mi canto, si no que se vanaglorian del ruiseñor, no por que cante si no por el hecho mismo de tenerlo. Les valdría igual muerto que vivo. La única libertad posible es la de escoger. Tu me das una prisión, donde puedo escoger donde cantar entre 4 paredes, y donde puedo escoger a que hora comer lo mismo. Pues prefiero morir en el intento de escapar de tu prisión, a seguir viviendo como un pájaro, cuya caracteristica principal es volar, se ve cercenada por el egoísmo humano… Acto seguido voló por la ventana.
Igual que el cazador los humanos no advierten los peligros del amor. Consideran que el amor es solo la condición de “verte a diario”, sin la acción libre del otro. Esto aplica a madres y a hijos. Consideran que amor es darle de comer, quitando y arruinando la capacidad del hombre de ser útil a si mismo. Tal como a los animales, los humanos “domestican” las mentes hasta que las hacen inútiles. Igual que los gobiernos paternalistas cuyas prisiones son invisibles. Inhumano es tener un animal domesticado, donde lo cuidamos y “queremos” pero el no puede irse. Así tratamos a nuestros conyugues, quienes deben abandonar sus sueños por seguir los nuestros. Vivir con libertad de acción es un arte que pocos saben ofrecer. Amar con libertad es algo realmente difícil, cosas que muy pocos logran hacer, Aquellos que ofrecen el amor como al del ruiseñor, algún día se les ira el trofeo. Después de todo, no estamos en el universo para que nos vean como simples cosas. Eso… no es amor.
Cierto día un ruiseñor estaba cantando en la cima de un árbol.
UN cazador que se encontraba en el bosque quería un buen regalo para su familia. Viendo a aquel esbelto ruiseñor, disparo un dardo tranquilizante, dando en el blanco. El ruiseñor se desplomo en el suelo. El cazador, vio que la caída pudo ser mortal para el pequeño animal, lo levanto con cuidado y lo custodió en casa hasta que estuvo más fuerte.
Cuando el cazador reparo que el ave estaba en condiciones de volar, le pareció pertinente el momento para llevarlo ante la familia, pues era el regalo para su esposa., La llevo a casa y mando a construir una jaula transparente muy amplia donde el pajarillo podría volar a su antojo. Todos los días le llevaba trigo y agua para su alimentación. El pajarillo estaba bien atendido. Al principio todo estaba bien. Con el tiempo el ruiseñor dejo de cantar.
Y se posaba en la cima de las ramas cortas que habían colocado en la jaula mirando el horizonte, no comía y el agua ya no la probaba. Volando entre la jaula de vez en cuando, el animalito reparo en una grieta que tenia la jaula y desarrollando nuevas habilidades logro rajar el cristal… poco a poco y abriéndose camino el pajarillo logro meter el pico y después el resto del cuerpo.
Cuando estaba a punto de salir el cazador llego a los aposentos. El ruiseñor apuro su escape y logro colocarse en lugares altos de la casa. El cazador viendo esto le dijo: -Insensato animal, después de lo que hice por ti… ¿me pagas con irte? El ruiseñor le respondió: -Era libre en mi bosque, comía lo que quería, cuando me daba gana; tu en cambio me das lo mismo a diario, y en el mismo sitio. Bebía del riachuelo cuando tenia sed y hasta podía bañarme en el, cuando me apetecía. Aquí tengo solo un recipiente para meter el pico. ¿Estimas que por que me das de comer y por que me das de beber, soy feliz?, ya no puedo volar ni puedo cantar para todos sino para ti y tu esposa, quienes por cierto no aprecian mi canto, si no que se vanaglorian del ruiseñor, no por que cante si no por el hecho mismo de tenerlo. Les valdría igual muerto que vivo. La única libertad posible es la de escoger. Tu me das una prisión, donde puedo escoger donde cantar entre 4 paredes, y donde puedo escoger a que hora comer lo mismo. Pues prefiero morir en el intento de escapar de tu prisión, a seguir viviendo como un pájaro, cuya caracteristica principal es volar, se ve cercenada por el egoísmo humano… Acto seguido voló por la ventana.
Igual que el cazador los humanos no advierten los peligros del amor. Consideran que el amor es solo la condición de “verte a diario”, sin la acción libre del otro. Esto aplica a madres y a hijos. Consideran que amor es darle de comer, quitando y arruinando la capacidad del hombre de ser útil a si mismo. Tal como a los animales, los humanos “domestican” las mentes hasta que las hacen inútiles. Igual que los gobiernos paternalistas cuyas prisiones son invisibles. Inhumano es tener un animal domesticado, donde lo cuidamos y “queremos” pero el no puede irse. Así tratamos a nuestros conyugues, quienes deben abandonar sus sueños por seguir los nuestros. Vivir con libertad de acción es un arte que pocos saben ofrecer. Amar con libertad es algo realmente difícil, cosas que muy pocos logran hacer, Aquellos que ofrecen el amor como al del ruiseñor, algún día se les ira el trofeo. Después de todo, no estamos en el universo para que nos vean como simples cosas. Eso… no es amor.
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